TEATRO
Actividad: Hacer una lectura
de la siguiente obra de teatro.
Con ayuda de tu familia, divídanse los
personajes y lean de manera expresiva y en voz alta todos juntos. Agreguen
gestos, imaginen la manera de mirar, de caminar, la ropa que usan, y todo lo
que se les ocurra de cada uno de ellos. Si se animan ¡ACTÚENLO!
_________________________________________________________________
¡Que aparato!
Adela Basch
Personajes:
vendedor- mujer de rojo- hombre de verde-
hombre de marrón- mujer de violeta- hombre de azul- mujer de amarillo. (La escena transcurre en la calle, junto a una fila
de personas que esperan para entrar en un banco).
VENDEDOR _Señoras y señores, si me prestan atención,
les puedo ahorrar muchos dolores.
MUJER DE ROJO _¿Vende aspirinas? A mi me curan la
angina.
VENDEDOR _No, y no se haga la adivina. Traigo un
producto novedoso para solucionar un problema fastidioso.
HOMBRE DE VERDE _¿Vende un tónico contra la caída del pelo?
Quiero uno para mi abuelo.
VENDEDOR _No, y no sea impaciente. Vendo algo que
llega por primera vez a este continente (las personas que hacían fila
comienzan a ubicarse a su alrededor, muy interesadas). Es la solución para
una verdadera plaga que nos llena de lastimaduras y de llagas. ¡Nada menos que
un aparato para ahuyentar a los mosquitos, que siempre tratan de picarnos para
saciar su apetito! (Muestra una pequeña caja). Este original aparato
produce un certero efecto sobre esos horribles insectos. ¿Saben que les pasa?
¡Se alejarán de su casa! ¡y los muy cretinos irán a parar a lo de sus vecinos!
HOMBRE DE MARRÓN _ ¿Cuánto cuesta? ¡Quiero liberarme
de esos mosquitos que tanto molestan!
MUJER DE VIOLETA _ ¡Eso es una barbaridad! ¡Mandarle a
otro lo que a usted le molesta es una falta de responsabilidad!
HOMBRE DE AZUL _ ¡Tiene razón! ¡Mandar a los mosquitos
a la casa del vecino es una total desconsideración!
HOMBRE DE MARRÓN _ ¡Cállese la boca, viejo! Cada uno
tiene que ocuparse de su propio pellejo.
VENDEDOR _ Lo que dice este señor es cierto, y el que
no se da cuenta es un mamerto. Bastante tenemos con ocuparnos de nuestra propia
vida. Miren si además uno va a estar pensando en lo que le pasa al vecino o a
la vecina.
MUJER DE AMARILLO _ Yo también quiero uno de esos
aparatos, los mosquitos me hacen pasar malos ratos.
MUJER DE ROJO _ Eso es una solución deshonesta. ¿Cómo
le va a mandar a sus vecinos algo que a usted le molesta?
MUJER DE AMARILLO _ A mi me importa un pepino si los
mosquitos se van a la casa del vecino.
VENDEDOR _ ¡Bien dicho señora! ¿Quién más va a llevar
este aparato que ahuyenta a los mosquitos a toda hora?
MUJER DE ROJO _ ¡Esto es casi un delito! Así, no me
interesa salvarme de los mosquitos.
HOMBRE DE AZUL _ ¡Usted es un sinvergüenza y un
caradura! ¡Es como tirarle al vecino mi basura!
VENDEDOR _ Dejen de gritar como fieras y acepten que
cada uno compre lo que quiera.
HOMBRE DE AZUL _si, señora hágale caso al vendedor.
Quiero comprar uno. Me resulta muy oportuno.
VENDEDOR _ Veo que cambió de idea. Antes dijo que
mandar a los mosquitos a la casa del vecino era una falta de consideración.
HOMBRE DE AZUL _ Si, creo que este aparato me
conviene, lo pensé mejor. Démelo ya mismo, por favor. (Le da un billete y el
vendedor se lo entrega).
MUJER DE ROJO _ Pero ¿cómo hace esto?
MUJER DE AMARILLO _ Usted parecía un hombre honesto.
HOMBRE DE AZUL _ ¿Se sorprenden? Acabo de mudarme al
lado de la casa del vendedor y quiero que él mismo pruebe lo que vende.
VENDEDOR _¡Eh! ¡No sabía que éramos vecinos! ¡No sea
ingrato! ¡Le devuelvo su dinero, pero deme el aparato!(Telón)